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jueves, 21 de junio de 2012

Ilusionismo, en otro contexto.

Ese que administra las sombras y que baraja las luces justo al fondo del salón, ese que estuvo pero nunca fue, el que dijo de todo pero nunca habló y al final nadie le objeta nada.

Aquel que enreda y trama para zafarse y luego reírse en el reflejo del lago que ya no está, es como el peso invisible que vapulea la balanza, la personificación del truco que capta las miradas pero no las atenciones, a veces juega con brazas ardientes que pasea en su bolsillo para jugarse la vida frente a sus competidores, aunque otros de su tipo solo quieren demostrarse a si mismos que cada día pueden con más. Es difícil de hallar, si lo descubres entonces nunca existió y es que su leitmotiv reza que si la mentira nunca es descubierta entonces nunca fue mentira, capturar su esencia es como querer apresar una flama entre las manos, así son estos actores del misterio, si les das margen de acción son capaces de llegar a la luz a través de las sombras porque viven saciando pasiones consumiendo con desdén el néctar del dulce riesgo, toreando a capa y espada con un pulso petulante sin esperar que las astas le toquen de manera franca las vestiduras de piel.

Y es así, como con conciencia inerte y moral intrépida van sembrado intrigas y cosechando espadas, el ilusionista siempre tiene un As bajo la manga y va buscando gente para poder jugar, sin embargo se perciben solitarios aunque estén con muchos más, cuando llega el momento de sincerar sus penas se toman un trago al fondo del local junto a sus demonios, es la única especie a la que no se sienten tentados a engañar, quizá porque tienen muchas cosas en común. Les llega la noche en soledad, y se sienten culpables una que otra vez e intentan mentirse con los mismos trucos que aplican en otros a fin de poder conciliar el sueño.

El ilusionista no existe, es un espejismo oculto entre los rostros que circundan el tambor de su revolver, genio y figura que teme delatarse con el olor de su charla, aquí estuvo para nunca venir, se acercó para poder alejarse y aunque quizá lo detectes ten en mente que hasta eso quizás sea parte del plan.

martes, 10 de agosto de 2010

Misiva a tu egocentrismo.





Es un error, lo sabes y lo se, montas y desmontas paradigmas presumiendo sapiencia, pero quien mucho habla poco dice cual perro que ladra no muerde, eres guionista de tu propia comedia y es allí, en ese mundo circense donde puedes sentirte grande, utilizando tu boca te vendes como un hecho, sin embargo son tus hechos quieres te hacen ver como una simple hipérbole, te agrada pisotear con la mirada, denigrar con tu dialéctica y medir a los demás con el filo de tu hombro, la gente se da cuenta, unos pocos y lo acepto, pero lo importante, es que tu mascara no cubre a plenitud todos los planos.
¿Es posible creerse amo de la verdad humana? te pregunto, y además, continuo y manifiesto "No se es mas grande por resaltar los grandes defectos de otros, se es mas grande por saber observar aquellas virtudes de los demás, que muchas veces, aunque pequeñas, son suficientes para lograr mucho mas de lo que pensamos" y no es ni tu mitomanía ni tu idiosincrasia hipócrita lo que hace parecer estéril o acéfalo tu rimbombante discurso, sino el descaro con el que te plantas frente a mi a hablar sandeces.


Y cuando pregunten por ti, pediré que no me ofendan sin antes decir, que me harté de tu politiquería barata.