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miércoles, 5 de septiembre de 2012

Hasta Luego


Estabas fría aquella tarde de transitorio invierno, y no fue por la lluvia que se helaron tus manos. Antes de escribirte esto me pregunté cómo lo harías tu, de qué manera usarías tu meticulosa prosa para definir el hades que asfixió por completo la ternura de tus ojos y la honestidad de tu sonrisa, siempre fuiste un pedernal artístico para mi imaginario, respirabas pasión para hablar con bravura de tu amor vehemente por la poesía buena, tenías esa flama cálida como de fogata bajo noche estrellada y yo ansiaba sentarme a tu lado para escucharte recitar.

Después de divagar bastante unos segundos sostuve tu mano y dispuse presentarme, he llegado a pensar que el alma debe estar hecha de un material similar al cristal, algo muy transparente que no se puede ver pero que se agrieta en circunstancias como estas. Para mí fue fatal que no me reconocieras, huí a mi cabeza entre la multitud para entender qué pasaba y la respuesta que encontré fue por demás fantasiosa.

Te imaginé presa en una habitación de roca, justo en medio de una isla nublada y fría, por allá donde las olas no se molestan en romper; que acompañada de un libro y de un chal de lana beige mirabas la luna por la ventana esperando que fuera en vez de un satélite una salida del abismo tétrico donde te habían mandado.

Te imaginé atrapada en medio de un salón de techos altos feneciendo de tristeza porque alguien o algo lejos de ti se había llevado los recuerdos que tanto atesorabas, entre ellos aquel de la navidad donde dormí en tus brazos recién conociendo el mundo en que ahora vivimos.

Te recordé en la mirada de un espejo triste entendiendo al fin cuan vacío fue el reflejo que proyectó ante mis ojos desde el fondo del salón.

Me llenaron de ira los comentarios estólidos de algunos ingenuos que aseguraban estabas bien y presta a una indetenible mejora ¡Tú no estás bien! ¡Nada lo está! ¡La vida lo hizo otra vez! ¡Se acercó a ti con alevosía y cubrió con una alfombra tu alegría quitándote todo lo que amaba de ti y muchas cosas más!

Y debes saber que aquellos astros que tanto amaste están al tanto de semejante ofensa porque yo ya se los dije, incluso les pedí que se alinearan para devolverte el brillo pero nada pudieron hacer
 –Es así el universo, hay vórtices y vorágines en cada rincón de él-

Una hora después ya debíamos marchar, esperé mi turno y cuando me tocó hablarte decidí decir te quiero en lugar de adiós, elegí abrazarte fuerte en lugar de alejarme, traté de llegar al interior de tu alma inundándote con sentimientos míos y a pesar de que en ese momento tu rechazo me hirió un poco algo dentro de mí supo que llegué donde esperaba.

Ojalá me equivoque, ojalá y estés de viaje por un mundo que no podemos ver, un lugar donde sea necesario dejar aparcado el vehículo terrestre, yo por lo pronto estoy muy vivo como para conocer los misterios de la existencia humana y así me quiero quedar, por lo menos hasta que tenga algo interesante para conversar contigo cuando nos toque hablar desde el cielo.

jueves, 19 de julio de 2012

Vigilia




Supe que el alma se arruga bajo el efecto prolongado de las lámparas blancas, el espíritu te habla y te pide que busques una sombra cálida en un lugar callado, donde solo sólo tú puedas escuchar tus penas, desnudar tu alma y hacerte real, real como la gente cuando padece y jadea, humanos como aquellos que lloran un poco de si mismos sobre su camisa.

Frío es el suelo que tus manos y pies bien conocen, y juraría que el espacio no está allá arriba junto a los astros porque he sido testigo de cómo se estiran estos pasillos cuando cae la noche, se hacen largos y prolongados, salvo la luz nada más circula a través de ellos, de vez en cuando el potente estruendo de una puerta sin aceitar que se abre rompe con la monotonía, algo que sirve bastante a salir del trance.

Y te ponen sillas que nunca serán cómodas y relojes que te juzgan sin tiempo así como decía Mario, y las paredes son todas blancas ¿Para qué? ¿Para enfriar el dolor? ¿O para no sentir nada? Te aluden ante todo las dudas y todas estas cuestiones religiosas que desde antes de nacer ya te estaban diciendo que hacer o decir en estos casos, para nada porque nunca se sabe que decir y cuando sabes no se lo puedes decir a nadie porque duele, y duele muchísimo más cuando piensas en lo que te va a doler mañana cuando las voces de la incertidumbre y las piedades de la hipocresía te agobien preguntándote cosas que jamás quisiste saber en tu jodida vida, a veces nadie entiende que tú no entiendes.

La máquina perfecta le dicen, así llaman al cuerpo, si es una máquina  ¿entonces donde está el reset? Siempre hay algo oculto que no viste cuando te entregaron esa felicidad que recibiste, nadie te habló del insomnio o del olor a alcohol isopropílico, de la sal que tienen las lágrimas, de las crisis de Fe o de las mañanas que anochecen para siempre, terminas siendo un adicto al café de medianoche y con trastornos de ira.

Al final cuando amanece y pasa la hora del desayuno hay dos caminos, uno te lleva a casa quizá con tiempo de comprar el periódico y el otro, bueno, el otro también te va a llevar a casa, pero sintiéndote más solo que nunca, solo unos pocos escapan a esto y son los que ya no están o se fueron antes, no hay más que decir.

jueves, 3 de marzo de 2011

Destino


Desafiando el poder de la perspectiva.


Yo te voy a decir las cuatro cosas que quizás ya te han dicho, yo no creo en ti, voy contra la corriente y no cedo a la labia de aquellos que predican tu omnipotencia, no podrás quitarme mi poder de elección, soy yo quien blande el sable contra bestias para defender mi vida cada día, abriendo brecha y cerrando cuevas, soy yo quien elige que mar cruzar so pena de naufragar así como soy yo quien erigirá poner la cabeza en la guillotina; y que no me vengan con trampas, porque me niego a creer que nunca fui el dueño de mis decisiones ni el señor de mis triunfos, ni mas aun el dueño de mis tormentos y desgracias, si, por que hasta de eso soy dueño y lo digo con orgullo, ¿Cómo se puede creer que estamos vivos para seguir un guion? ¡Que ya todo estaba ganado o perdido antes de comenzar a jugar!  Serán mis pasos los que guíen mi camino al descanso eterno y mis ojos los que vean la realidad, mientras este vivo entregaré mis puños y mis sentidos a la lucha por la gloria y que el epitafio rece “artífice de mi  propio destino”


Si, ¿Que harías?

Porque soy el dueño de mi primera sonrisa, de mi primera palabra o de mi primer poema, no viene de ti el amor de mi familia ni los labios de mi chica, no son tus pinceles los dueños de mi querida y maltratada tierra, y si llegare alguna vez el día en que las velas dejen de ser mías, celebraré con orgullo haber llegado tan lejos, después de todo encaminado por la conciencia divina del de arriba y por la sapiencia humana que he buscado cultivar, yo no pretendo pasar por erudito, pero algo claro hay que tener en mente, somos dueños de nuestras acciones y podrá pesarnos o no el resultado de ellas, pero al final, nadie aparte de nosotros escribió nuestro vivir,  nadie ardió por nosotros nuestra llama, ni quemó nuestro avión antes de volar, sin destino que nos limite, dueños de nuestra vida y de lo nuestro, dueños de tanto, libres sin modo.